lunes, 3 de agosto de 2009

LA FALACIA DE LA AUTORIDAD.

En primer lugar me gustaría, amigo lector, que reflexione siempre sobre lo que lee y no se deje convencer fácilmente de cualquier cosa “porque lo diga una autoridad”. A menudo justificamos una creencia porque lo dice “tal o cual” persona o sabio en la materia. Analice siempre si la confianza en la autoridad está justificada. No olvide que la publicidad o los intereses políticos y económicos nos manipulan apelando siempre a la autoridad de alguien. Pregúntese siempre “por qué”. ¿Puede afirmar que la autoridad de esa persona es imparcial? ¿Su opinión es consecuente con el de otras autoridades en la materia? ¿Hay detrás alguna institución que respalda dichas opiniones? ¿Tiene esa institución intereses económicos a favor o en contra de esas opiniones? Si alguna respuesta es “no”, busque y amplíe la información. Invierta el proceso y vaya hacia atrás buscando la fuente que dio origen a su duda razonable. El escepticismo sano no significa rechazar a priori todo, es “dudar” para no ser manipulado por una noticia o hecho que oculta detrás otras intenciones e intereses. Y esto es aplicable también a los artículos de mis blogs. Un sano ejercicio de imparcialidad es aplicar la “falacia de la autoridad” a las convicciones de uno mismo, a lo que supuestamente sabemos que “es así”. Ganaremos en libertad y desarrollaremos una sana crítica que nos será muy útil para defendernos no solo del fraude comercial o sanitario, sino también de la manipulación política y totalitaria del pensamiento único o de lo “políticamente correcto”. Aprender a pensar de forma eficaz debe ser una labor constante y no debemos bajar la guardia nunca.


11 comentarios:

Miguel dijo...

BUENOS DIAS PROFESOR Y ENHORABUNA POR SU ARTÍCULO.
CREO QUE ES UNA SABIA CONCLUSIÓN.
MIGUEL VÁZQUEZ.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias D. Miguel. Un abrazo para los dos. Es una grata sorpresa la visita a mis blogs.

Ricardo Tribin dijo...

Haz dado en el clavo mi muy admirado y estimado Javier.

Rechazo la autoridad con totalitarismo.

Por eso no me gustan los abusadores que, con su poder , amedrentan a los inocentes ciudaddanos.

Un inmenso y fraternal abrazo

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias querido Ricardo.
Un fuerte abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias querido Ricardo.
Un fuerte abrazo.

Delia Regina dijo...

Tu advertencia no podría ser más oportuna, en esta época hay demasiada manipulación sobre la "opinión pública", que en definitiva no es más que la opinión mía,la tuya y la de cada uno. Aplicar nuestro propio discernimiento a todo lo que vemos y escuchamos es lo mejor que podemos hacer. Krishnamurti insistía en el consejo de "alerta sin opción", uno de los mejores que escuché porque lo que siempre está en juego es la vida, y esa es nuestra única opción.
Gracias.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Delia por tu interesante reflexión. Todos deberíamos leer a Kishnamurti, un maestro que no quería privilegios ni seguidores ciegos.
Un abrazo.

Juan dijo...

soy Chilena , encontre esta pagina por casualidad y la encuentro MUY INTERESANTE felicitaciones y gracias por permitirme acceder a ella cariños Ruth Gonzalez

JAVIER AKERMAN dijo...

Estimada Ruth:
Gracias por la visita al blog. Me alegro de que le guste.
Un abrazo cordial.

alcereza dijo...

para mi la verdadera autoridad es aquella que se gana con respeto, igualda y sobretodo el buen ejemplo.
excelente blog

JAVIER AKERMAN dijo...

Estoy de acuerdo Alcereza.
Gracias por tu visita.
Saludos cordiales.