miércoles, 7 de enero de 2009

PAZ INTERIOR PARA LA PAZ GLOBAL: UN ACERCAMIENTO A LA MEDITACIÓN CRISTIANA


Muchos de vosotros me habéis preguntado si además de las técnicas de meditación budista, acerca de las cuales he escrito muchas entradas en mis blogs, hay algunas otras que puedan encuadrarse dentro de la tradición cristiana, pues a un importante número de cristianos practicantes se les hace difícil seguir las enseñanzas basadas en el budismo. La meditación, como dice el Padre Lawrence, “es una forma de sabiduría universal, es un camino sencillo en el silencio que se manifiesta como el punto en común entre todos los seres humanos. Es un Camino hacia la Paz y la unión de los hombres”. Pues sí las hay. En mi formación teológica occidental pude aprender muchas técnicas meditativas, pues en la tradición cristiana existen técnicas de meditación que os pueden ayudar no solo a sentiros mejor física y mentalmente sino a reforzar vuestra fe, ya seáis católicos, ortodoxos, protestantes o simplemente creyentes, incluso si sois ateos y no profesáis ninguna religión. En noviembre de 2005 el Padre Lawrence se reunió con el Dalai Lama en el Norte de Irlanda para continuar con la iniciativa de ´El camino hacia la Paz´, iniciada por ellos, y que une el budismo y el cristianismo en un puente magnífico abierto a todos. El Padre Lawrence es actualmente un monje del Monasterio de Cristo Rey en Cockfosters, Londres, de la Congregación Benedictina Olivetana. Su guía espiritual fue Dom John Main, a quien el Padre Lawrence había conocido durante muchos años, incluso antes de entrar a la vida monástica. El estudió con el padre John en su noviciado y luego lo asistió para establecer el primer Centro de Meditación Cristiana en Londres en 1975, el cual fue el origen de la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana. Él ahora dirige una red internacional de 27 centros de meditación y más de 2000 grupos semanales de meditación en 60 países y viaja regularmente por el Norte y Sur de América, Europa, Australia y Asia. El Padre Lawrence está involucrado en el dialogo contemplativo inter-religioso y guió el diálogo “The Way of Peace ” (El Camino a la Paz) con el Dalai Lama.
Todas las personas de todas las religiones pueden encontrar su humanidad común meditando juntos.
La meditación es la forma de oración pura marcada por el silencio, la quietud y la simplicidad. La meditación, por supuesto, es una Tradición Universal que se encuentra en todas las grandes religiones. Como tal ofrece una importante base común para el diálogo interreligioso y una fundamento sólido para la paz en el mundo.
QUÉ ES NECESARIO
El Padre Lawrence recomienda estos tres principios básicos:
SILENCIO: Necesitas hacer silencio para poder apreciar la presencia de Dios en tu vida. Solo haciendo a un lado el mundo del ruido, el de las distracciones, el de las palabras, el de las imágnes, el de las preocupaciones, el de los sueños y de las fantasías, es posible entrar al silencio de tu corazón, donde Dios se manifiesta en su Palabra y a través de la Palabra.
QUIETUD: Necesitas estar quieto tanto física como mentalmente. La mente es como un mono que brinca de rama en rama. Al dedicar tiempo en tu vida para sentarte y estar quieto, podrás aprender la disciplina de aquietar también tu mente. Esto es un proceso determinante para poder entrar al reino de Dios en tu corazón.
ATENCIÓN: Necesitas estar atento a la Palabra de Dios en tu vida y al darle toda tu atención estarás comprendiendo que el Amor es ser y estar atento hacia el Otro. Al estar atento aprenderás a vivir en el hoy, en el presente, y por lo tanto podrás ser parte de la única realidad que existe, que es la realidad de Dios.
TIEMPO
Medita 30 minutos dos veces al día - todos los días de tu vida. Repite tu palabra sagrada - Maranatha - durante esos 30 minutos. Si llegan pensamientos, gentil y suavemente, regresa de nuevo para repetir tu palabra. Dila intensa y amorosamente, pero no pienses en su significado. La Palabra se arraigará en tu mente, en tu corazón y en todo tu ser.
Maranatha es una palabra aramea (el idioma que Jesús hablaba) que significa “Ven, Señor.” Se encuentra en las Escrituras y es una de las primeras oraciones de la tradición Cristiana. CÓMO MEDITAR:
La esencia y el arte de la Meditación Cristiana está en simplemente aprender a decir la palabra, recitarla, resonarla, repetirla, desde el principio hasta el fin. Es muy sencillo: ¨Ma-ra-na-tha¨, cuatro sílabas igualmente acentuadas. Y esto es todo lo que necesitas para aprender a meditar. Tienes tu palabra sagrada, repite tu palabra y permanece quieto. Medita todos los días de tu vida, 30 minutos en la mañana y 30 minutos en la noche.
Busca un lugar silencioso. Escucha unos minutos de música suave para relajarte, si gustas. Siéntate con tu espalda derecha, permanece quieto. Cierra tus ojos suavemente y empieza a recitar tu palabra, oración, o mantra, silenciosamente, interiormente y amorosamente durante todo el tiempo de tu meditación: Repite la palabra “Ma-ra-na-tha.” Pronuncia las 4 sílabas con igual énfasis y con fervor.
No pienses en el significado de la palabra. Presta total atención a su sonido durante todo el tiempo de tu meditación, desde el principio al final. Si surge una distracción,
simplemente regresa a tu mantra. Medita por 30 minutos cada mañana y cada noche, cada día de tu vida. Solo repite la palabra, en silencio, mentalmente, sin prisas. Y haz de esta sencilla práctica un hábito.
Que la paz, la serenidad y el amor más puro nunca os abandonen.
Si queréis conocer mejor esta magnífica técnica de meditación os dejo este correo electrónico: pax@meditacioncristiana.com
(En la foto superior el Padre Lawrence con el Dalai Lama).







18 comentarios:

tumejoramig@ dijo...

Querido Javier

Esta entrada me ha sacudido por dentro, te explico el motivo...

Desde pequeña, siempre pensé que ese tiempo que pasábamos en misa (estudié siempre en colegios católicos, e incluso en la Universidad Católica Andrés Bello), ese tiempo que acudíamos a cualquier capilla, para sentarnos y permanecer allí en silencio, era un momento de meditación.

No se me ocurrió nunca plantearme si la meditación budista, o la hindú, o la cristiana, eran distintas. Como tampoco creo que haya un Dios para cada religión, ya que todos somos los hijos predilectos del maravilloso ser que nos creó, llamémosle Dios, Alá, Buda...

Así que cuando ví el encabezado de la entrada me quedé sorprendida pensando que hay personas que sí clasifican tajántemente rituales que forman parte de la propia naturaleza humana porque son necesarios para encontrar la paz y ver, sentir, el amor que hay en nuestro ser.

Mi madre me regaló el libro del Maranatha, una joya, y si es cristiano. Yo le regalé a ella el libro de H'oponopono, que también es cristiano. Creo que lo que enseña el budismo puede considerarse también cristiano, así como las lecturas del Judaísmo.

Me ha encantado que hayas aclarado como se realizan las meditaciones cristianas y que explicaras el significado de la meditación, que es, definitivamente, llenarte de amor, de la presencia de Dios (aunque en otras religiones tenga otros nombres).

Y me ha encantado, porque a mí no se me habría ocurrido pensar que haya personas que crean que son rituales específicos de una sóla y única religión.

Meditar, estar en silencio, sentado en la posición del guerrero (como la llama un amigo y maestro), con la espalda recta y percibiendo el presente, el aquí y el ahora, ese momento de total plenitud con uno mismo, con Dios dentro de uno, no sólo nos llena de amor y de paz, sino que nos hace volver a la vida en cada respiración acompasada, serena, feliz. Ya sea en la Iglesia, en una capilla, o en el rincón más cómodo de la casa. Es la vida misma.

Gracias Javier, porque siempre estás llenándome con tus enseñanzas.

Un beso y un abrazo, y por favor, perdona lo largo de este comentario.

JAVIER AKERMAN dijo...

Estimada amiga:
¡Gracias a ti! Tu reflexión es muy interesante y va al centro de la intención de esta entrada.
¡Un besote!

angélica beatriz dijo...

Hola mi querido Javier.

Como siempre que vengo a visitarte, me impregnas de una paz que se queda suspendida en mi alma. Muchas gracias.

Que Dios te bendiga este año que apenas comienza.

Un beso muy grande para ti.

Catalina Zentner dijo...

Aunque me cuesta mucho concentrarme, trato de meditar porque sé que es lo mejor que puedo hacer para lograr la paz interior.

Abrazos,

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Catalina:
Persiste, es lo mejor para fluir en la meditación.
Un fuerte abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Angélica:
¡Gracias! Es un placer tu visita.
Un fuerte abrazo.

ainhoa dijo...

Hola Javier me he encontardo tu blog dando un paseo y me ha encantado, transmites mucha paz y tranquilidad, ademas de mucha información.
Yo llevo 4 años practicando la meditación y mi vida a cambiado por completo, cuando aprendes a para tu mente y a escuchar el silencio, encuentras la libertad.
Todos los dias dedico un rato a escucharme, esa sensación de libertad,paz... es única.Si me lo permites te enlazo en mi blog y asi poder seguirte de cerca y seguir aprendiendo.Un abrazo y gracias por compartir tanto.

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Ainoha:
Es un placer tu visita. Por supuesto que puedes enlazarme.
Iré a visitar tu blog ahora mismo.
Un abrazo.

Wilhemina Queen dijo...

Querido Javier, trato de meditar, a veces lo logro, hay días que me cesta más, pero sobre todo hago como dice el maestro Deshimaru, en cada cosa que hago, hago zazen de alguna forma.

Precioso este post!

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Vero:
Me alegro de que te guste el post. Tienes razón, se hace puede meditar con los actos más cotidianos de la vida.
Un beso.

Gizela dijo...

No importa la religión, la paz espiritual, no tiene religiones, ni nacionalidades.
Feliz fin de semana.
Un abrazo
Gizz

JAVIER AKERMAN dijo...

Hola Gizz:
Si, la paz está más allá de las religiones.
Un beso y feliz fin de semana también.

Patricia dijo...

Es curioso pase varias veces por una universidad que se llama "Maranatha" por aca sin saber el significado, ahora gracias a ti lo se.....no lo esperaba, me has sorprendido un monton!
un beso,

JAVIER AKERMAN dijo...

Me alegro Patricia que te haya servido para saber su significado.
Gracias por tu visita.
Un beso.

Sandra... dijo...

Conozco los beneficios de la meditación y si bien intenté practicarla sola, no lo logré.
Este año estoy decidida a buscar un lugar, en donde me enseñen a meditar y así poder comenzar con esta práctica tan beneficiosa!
Dada mi formación cristiana, yo también me pregunté si podría seguir las enseñanzas basadas en el budismo y gracias a este post, se me ha aclarado mucho el tema!
Gracias!!

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Sandra:
Me alegro que te haya gustado. Anímate a unirte a un grupo de meditación, te será más fácil aprender.
Un abrazo.

manipulador de alimentos dijo...

hola! estoy muy interesado en la meditación, gracias por publicar esta forma de meditación que me parece muy efectiva, sabiendo las pautas que das para hacerlo.
Gracias y un saludo!

Anónimo dijo...

Una pequeña duda algo básica ¿Como se pronuncia "maranatha"? ¿Maranata, maranaza?

Saludos y bendiciones.