jueves, 5 de febrero de 2009

EL PODER DE LA MENTE...DE TU MENTE.


"Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado. La mente lo es todo; nos convertimos en lo que pensamos". Sidharta Gautama, el Buda


"Cada vez que aprendemos y tenemos experiencias nuevas, cientos de miles de neuronas se reorganizan". El Doctor Joe Dispenza, reconocido a nivel internacional por su innovadora teoría acerca de la relación mente-materia, comenta las extraordinarias propiedades que el cerebro ha revelado a los científicos en la última década. "La ciencia empieza a entender que, además de permitir que el entorno modele nuestro cerebro, podemos crear conexiones sinápticas en el mismo, sólo con enfocar nuestra atención en un pensamiento".

Con cada nueva experiencia, una conexión sináptica se establece en nuestro cerebro; con cada sensación, visión o sentimiento nunca antes explorado, una nueva relación entre dos de las más de 100 mil millones de células cerebrales se establece de forma inevitable. Si la experiencia se repite en un lapso de tiempo relativamente corto, dicha conexión se fortalece; si no lo hace en un largo período de tiempo, la conexión se debilita o se pierde.

La plasticidad cerebral, o capacidad de nuestro cerebro para cambiar su forma física, constituye una de las propiedades más asombrosas en el campo de la neurobiología. Sin embargo, la influencia de cada experiencia corporal sobre nuestro órgano pensante (frío, miedo, sueño, felicidad) es un campo en el que muchos científicos del pensamiento adivinan pueda subyacer una relación inversa.

Si una brisa fresca es capaz de erizar todos los bellos de un antebrazo ¿es capaz la mente humana de crear la misma sensación con idénticos resultados?

Según el Dr. Dispenza, el cerebro no sólo puede recrear físicamente todos los estados que naturalmente percibe del ambiente, sino que es capaz de alterar el entorno social entero con el suficiente entrenamiento y la merecida intención. "Mente y materia no están separadas. Los humanos pues, podemos usar la mente subjetiva para influir en el mundo objetivo" , alega el autor de "Desarrolla tu cerebro: la ciencia de cambiar tu mente".

Dispenza sostiene que el cerebro es incapaz de diferenciar entre una sensación física real de una sensación provocada mentalmente. De tal modo y con el suficiente enfoque, nuestra materia gris podría verse engañada con el objetivo de revertir estados físicos negativos. "Una vez tomé a dos personas" ejemplifica el bioquímico.

"Una estiraba con un dedo un cordel durante una hora al día, durante cinco días a la semana, durante cuatro semanas. Su dedo ganó un 30% más de fuerza. La segunda persona hizo lo mismo… pero sólo mentalmente. ¡Y su dedo ganó un 22% más de fuerza!"

Los científicos actualmente estudian cuán profundo puede tornarse el juego en el que la mente domina a la materia. Desde el efecto placebo (en el cual la persona se siente mejor después de tomar un medicamento falso) hasta los practicantes de Tummo, quienes sudan mientras meditan a temperaturas bajo cero, la influencia de una porción "espiritual" del ser humano sobre una porción innegablemente física del mismo, desafía a las concepciones tradicionales acerca del pensamiento, donde la materia se regía por leyes físicas y la mente se remitía a un mero producto de interacciones químicas neuronales.

El Dr. Dispenza argumenta que sus investigaciones provienen de un campo tan estudiado como la física cuántica, y que su propia experiencia de remisión espontánea de una enfermedad constituye un punto de partida para el estudio de la influencia mental. Dispenza, tras un accidente automovilístico en el que los doctores solo veían como salida un procedimiento quirúrgico, decidió desafiar a la ciencia y cambiar su estado de discapacidad con el entrenamiento mental diario. "Decidí que no me operaría y que usaría mi mente para que mi cuerpo mejorase. Y funcionó. Decidí dedicar mi vida a estudiar la conexión entre cuerpo y mente para lograr cambios".

El "Dr. de la mente" ha logrado registrar decenas de casos de remisión espontánea de enfermedades, en los cuales el paciente, generalmente afectado de patologías serias, lograba darse cuenta de que la dolencia era solo un producto de una mentalidad negativa, revirtiendo el proceso completamente después de un poco de entrenamiento. Tales argumentos, acompañados de evidencias como el "efecto placebo" y el asombroso dominio corporal de algunos monjes budistas, dejarían sin fundamento a cualquier defensor de "la mente como producto de la materia".

Otro de los frutos de las investigaciones del Dr. Dispenza, es la inconsciente adicción que los mortales desarrollan por sentimientos diversos, negativos o positivos. Según Dispenza, los sentimientos condenan a una persona a la repetición de comportamientos, desarrollando una "adicción" a la combinación de sustancias químicas específicas para cada sentimiento que "inunda" el cerebro con cierta frecuencia. De tal modo, podría decirse que una persona temerosa es "adicta" al sentimiento de temor.. Su cerebro es capaz de liberar cada vez más fácilmente una combinación química propia del temor ante determinadas circunstancias y los receptores para tales sustancias también serían producidos en mayor número. Del mismo modo se aplicaría la relación a la depresión, la ira, la exultación y demás pasiones.

Puedes visitar también:

www.doctorakerman.blogspot.com

www.tantrayana.blogspot.com

www.budistas.blogspot.com

www.cocinaemociones.blogspot.com

20 comentarios:

ainhoa dijo...

Interesantisimo Javier mil gracias....esta información debería de llegar a todo el mundo...yo tuve la gran suerte de tocar fondo y dar con un profesional que me devolvio la vida de esta manera, estaba enferma de pensamientos negativos y destructivos y todo cambio...con mucho esfuerzo y trabajo, pero cambió y poco después llego a mis manos un libro sobre la ley de la atraccion y empeze a informarme y cuanto más leo y me afano en mis pensamientos camino por la vida feliz, libre, optimista y aceptando todo lo que me viene puesto que es mio, me ha cambiado la vida mucho y mi entorno cambió conmigo....
Muchas veces el miedo al cambio, a perder cosas...hace que no des el paso y de verdad que es así, yo no hablo lo que me cuentan o lo que me dice un libro, ¡yo lo he vivido!
y doy gracias todos los dias por ello.
Javier gracias de nuevo, esto debería llegar más a las personas, sobre todo a las que sufren y buscan fuera lo que en verdad tienen dentro.
Enhorabuena.

JAVIER AKERMAN dijo...

Me alegro mucho de que te guste Ainoha.
Un beso muy grande.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Es muy cierto nosotros en nuestros pensamientos y emociones decidimos si somos felices o infelices y es que el poder de la mente es algo increíble. Si uno no sabe manejar sus emociones y estas lo gobiernan a uno definitivamente el daño a nuestra salud mental y física puede ser grande.

El amar o el odiar, el estar con paz espiritual interna o estar deprimido al final de cuestas es una decisión de cada uno de nosotros. Hay que accionar nuestra voluntad para que sea un arma positiva contra los efectos nocivos de nuestro entorno.
Por algo la Biblia dice: Que no debemos dejarnos gobernar por nuestras emociones ya que son frutos de la carne y debemos buscar los frutos del espíritu.
Saludos

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciado Roy:
Es cieto, una sabia reflexión.
Un placer tu visita.
Un abrazo.

bahhia dijo...

Yo creo en el poder de la mente. Sé que es importante no rendirse, prácticar y al final el resultado, el milagro del cambio se produce.

Sin embargo, muchas veces yo misma me autolimito y me pongo mis propias trampas. Algún día ya no será así. Algún día creeré definitivamente en mí.

bss.

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Bahhia:
Cada día un poco, cada día subir un escalón en la autoconfianza. Ya verás como lo consigues.
Un beso.

MARÍA dijo...

!!Hola javier, llego desde el blog de Wilhemina Queen, soy nueva en el mundo del blog,me parece interesantísimo todo lo que escribes, añadiré tus blogs a para seguirte, un abrazo.María

JAVIER AKERMAN dijo...

Hola María:
Me alegro de tu visita. Ya verás como pronto tienes experiencia. Todos empezamos así.
Gracias por todo.
Un abrazo.

Sandra... dijo...

Guau, qué interesante!!
Entre tanta información, y tan buena por cierto, me quedé pensando sobre ésto:
"Si una brisa fresca es capaz de erizar todos los bellos de un antebrazo ¿es capaz la mente humana de crear la misma sensación con idénticos resultados?"
Y sí, y en mi caso lo he experimentado: muchas veces pienso en algo específico y sin querer se me pone "la piel de gallina" y eso fue creado sólo con mi pensamiento!

También me sentí muy identificada cuando se toca el tema del miedo y eso es algo que estoy tratando de revertir.. (yo antes no era así, pero lamentablemente en los últimos años me ha tocado vivir 2 asaltos y un tercer intento frustrado, gracias a Dios) y eso me llevó a vivir con mucho miedo.

Interesantísimo este post Javier, gracias por compartirlo con todos nosotros!
Saludos y muy buena semana para vos!

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Sandra:
Me siento satisfecho de la utilidad de este post.
Un fuerte abrazo.

angélica beatriz dijo...

Me encanta tu espacio, tu saber, tu música, tu paz...

Gracias querido Javier. Por todo lo que nos das.

Un beso grande.

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Angélica:
Gracias por tus palabras, pues también son un regalo para mi.
Besos mil.

Ricardo Tribin dijo...

Mi muy apreciado y reconocido Javier.

Que post tan buen!!!!!!

Me encanto la parte de :

"Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado. La mente lo es todo; nos convertimos en lo que pensamos".

y me llevo en el lado occidental al Dr. Albert Ellis con su Terapia Racional Emotiva.

Un abrazo fraternal

JAVIER AKERMAN dijo...

Muy apreciado Ricardo:
¡Gracias! La mente es el motor del Universo.
Un fuerte abrazo.

marina montecristo dijo...

Yo te digo que no soy la que fui
Gracias por estar y poder leerte.
Un fortísimo abrazo

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias a ti Marina por la visita.
Un fuerte abrazo.

Gizela dijo...

Interesante post.
creo en lo que escribes, lo he vivido con dos amigas muy enfermas de cáncer.
La que estuvo positiva sobre el tratamiento, y siempre nos decía que saldría adelante, sobrevivió, está curada, no así la que se sumió en una gran depresión.
Asusta ver el poder que tenemos y que muchas veces no sabemos utilizar, o lo hacemos erradamente, para nuestro perjuicio.
Un abrazo Javier, y feliz semana
Gizz

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Gizz:
Casos como el de tu amiga ilustran la necesidad de hacer caso a este post.
Un abrazo querida amiga.

Isabel Berrio y Mª Dolores Jiménez dijo...

Nosotros somos el resultado de nuestros pensamientos, nuestra mente puede ser nuestra amiga y nuestro peor enemigo. Hemos de cambiarnos a todos los niveles. Isa

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Isa:
Es cierto, mente-enemiga o mente-amiga, la diferencia es que podemos escoger.
Un abrazo.